miércoles, 21 de diciembre de 2011

El Arte De Matar Dragones




Zhu Pingman fue a Zhili Yi para aprender a matar dragones. Estudio tres años y gastó casi toda su fortuna hasta conocer a fondo la materia.

Pero había tan pocos dragones que Zhu no encontró dónde practicar su arte.


martes, 20 de diciembre de 2011

El Pájaro Victima De La Bondad




Una gaviota descendió en un suburbio de la capital de Lu. El marqués de Lu le dio la bienvenida y la festejó en el templo, disponiendo para ella la mejor música y los más importantes sacrificios. Pero el ave estaba aturdida y parecía bien triste, no atreviéndose a tragar un bocado de carne o una sola copa de vino. Al cabo de tres días, murió.
El marqués de Lu agasajó a la gaviota como a él le gustaba ser agasajado y no como a ella le habría gustado.


lunes, 19 de diciembre de 2011

Ungüento Para Manos Agrietadas




En el Reino de Song había una familia que elaboraba un ungüento para las grietas e las manos; por eso, de generación en generación, se dedicaban al lavado de ropa. Un hombre oyó hablar de la cosa y ofreció 100 monedas de oro por la receta.

-Hemos estado, por generaciones, en este negocio de la lavandería – argumentaba la familia, mientras discutía la oferta -. Pero jamás ganamos más que unas cuantas monedas de oro. Sin vacilar debemos venderla.
Por entonces, el Reino de Yue invadía el Reino de Wu; y el hombre que había comprado la receta, se la regaló al príncipe de Wu, quien al punto lo nombró general. Ese invierno, sus tropas entraron en un combate naval con las de Yue, derrotando totalmente al enemigo. Y el príncipe recompensó al general con un feudo.
Así el mismo ungüento para las manos agrietadas pudo ganar un feudo, o simplemente aliviar a los lavanderos.
Todo depende del uso que se dé a las cosas.



domingo, 18 de diciembre de 2011

El Paro y El Gigantesco Rocho




Había una vez un pájaro llamado Rocho, de cuerpo tan enorme como la montaña Taishan y alas como nubes que cubrían los cielos. Cuando se remontaba por los aires, se levantaba un ventarrón; y en cada vuelo abarcaba 90.000 li deslizándose sobre el vapor brumoso, bajo el cielo azulado. Una vez iba volando hacia el Mar del Sur.
- ¿Hacia dónde iría? –se preguntaba una ardilla riéndose -.Yo salto unos cuantos ren y luego bajo a divertirme entre los arbustos. Esto es más que suficiente para mí. ¿A dónde más querrá ir?
Aquí se puede ver la diferencia de punto de vista entre el grande y el pequeño.